Análisis del Cortometraje: Rey Muerto (Lucrecia Martel)
- Leslie Sanches
- 28 abr 2024
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 4 may 2024
Analizaremos "El Rey Muerto", un cortometraje de ficción de la directora argentina Lucrecia Martel.
Si nos basamos en la clasificación de Monterve podemos encasillarlo en el género del melodrama, ya que posee muchos elementos comunes que cita dicho autor: carácter espectacular, intervienen “emociones fuertes”, fijación de personajes estereotipados, intención moralizante y populismo despreciable. Se da situaciones de tortura/sufrimiento y un amor impedido y adultero. Ocurre en el ambiente familiar, la víctima es una mujer y sus hijos.
Aunque, también encontramos elementos de humor propio de la comedia. Lucio Blanco Mallada afirma que la caricatura es la reproducción deformada de una semejanza reconocible. En este cortometraje podemos encontrar a “Cabeza” caricaturizado hasta el ridículo y contradictorio con su pensar/accionar. Por ejemplo, se queja del hombre que acosa sexualmente a la periodista, pero maltrata físicamente a su mujer.
“El gag es el elemento narrativo característico del cine de humor en general”, afirma Mallada. Situaciones que irrumpen el orden, por ejemplo, como el policía que se acomoda el pantalón y una señora fuera de campo le grita “degenerado”, son claramente elementos de humor.
Entonces, podemos afirmar que es una tragicomedia.
Con respecto a la estructura narrativa, la trama es de persecución, “Cabeza”, apodo del marido alcohólico y golpeador, persigue y controla a su mujer, Juana. Podemos, también, ubicarlo dentro de las tramas maestras a la llamada “Huida”, puesto que, Juana está sometida a la fuerza, incluso física, e intenta escapar. Otra trama maestra es “Caída”, Cabeza es derrotado por su esposa.
Algirdas J. Greimas define al actante como una unidad construida (y no dada) que remite a la función que desempeña el personaje en la estructura narrativa. Es decir, al rol que ocupa en la trama más allá de la caracterización de cada personaje. Juana es la heroína, el sujeto, la protagonista que tiene una misión por cumplir; su objeto es obtener la libertad, salir de la relación violenta; Cabeza es el antagonista, el antisujeto, el oponente.
Podemos advertir muchas de las 31 funciones que Propp establece como elementos que, aunque salteadas, siempre se dan en los relatos en el orden fijado por dicho autor: 1- Alejamiento, recae una prohibición en Juana, la heroína. La prohibición de no estar cerca de un hombre. 3- Transgresión, la prohibición es transgredida, Juana y su enamorado están juntos, se miran con deseo. 08- Daño / Carencia. El antagonista, Cabeza, causa daño sobre Juana y su enamorado. 10-Aceptación, la heroína decide partir, ya se la ve caminar con la garrafa en mano, junto a sus hijos. Desde el comienzo advertimos que ya tomó esta decisión.11- Partida. La heroína se marcha junto a sus hijos.14-Obtención del auxiliar mágico. La heroína recibe un objeto mágico. Obtiene dinero cuando vende la garrafa y con el dinero obtiene otro auxiliar mágico, el revólver. 16- Lucha. La heroína y su antagonista se enfrentan en combate directo. 18) Victoria. La heroína derrota al antagonista, lo golpea con el revolver. 26-Cumplimiento. La heroína lleva a cabo la difícil misión de derrotar a su marido violento. 27-Reconocimiento del héroe. El héroe es reconocido. 30- Castigo. El antagonista es castigado, queda lastimado.
Bremond afirma que el relato es una cadena de funciones las agrupa de a tres en una secuencia narrativa. Cada función es una unidad mínima indivisible en que se puede dividir el relato.
1. VIRTUALIDAD: un fin a alcanzar. El fin de Juana es terminar la relación violenta.
2. ACTUALIZACIÓN: acciones para llegar al fin. Juana vende la garrafa, con este dinero compra un arma. Le hace los bolsos a Cabeza.
3. REALIZACIÓN: la conclusión del proceso iniciado. Como el arma no tiene balas, golpea en la cabeza a “Cabezas”, su marido, y le daña un ojo. Ella se va junto a sus niños, cruza el puente, que aparenta ser una frontera, y sale de “Rey Muerto”.
Barthes clasifica dos tipos de unidades: 1- las funciones distribucionales para las que se desarrollan como eje de la acción. 2- Las funciones integradoras, a las que llama indicios. Son informaciones que contribuyen al sentido de la historia.
Las funciones distribucionales se dividen en dos subclases:1- las funciones cardinales o núcleos, que establecen los nudos del relato. 2- Las catálisis, acciones secundarias.
Dentro de las funciones distribucionales podemos reconocer los puntos fuertes de la historia, los puntos de giro. Por ejemplo, Cabeza golpeando a su mujer y al enamorado de su mujer. El momento en el que le dan el arma a Juana y su hijo se percata que no posee balas.
Como catálisis podemos reconocer la primera escena, donde se lo ve a Cabeza alcoholizado y mirando la TV en una fiesta, escena que nos presenta a Cabeza y el contexto. La escena que muestra a Cabeza chocar a un ciclista y luego patearlo: no es indispensable en esta historia, pero si nos cuenta que Cabeza no tiene escrúpulos. También la escena posterior de los vecinos que miran como se va Juana y hablan entre ellos. “Nadie se le escapa al Cabeza”, exclama un vecino en la barbería del pueblo, al parecer en la vereda, escuchamos el sonido de disparos, realizada con encabalgamiento en J en montaje. Luego se ven aves sobre un lago, Cabeza está cazando. Esta acción no es principal en la historia, pero nos desconcierta al principio al pensar para quiénes se dirigen esos disparos.
Como Indicios podemos reconocer la escena del cartel rústico del pueblo “Rey Muerto”, el mismo aparece al principio, luego de los títulos y al finalizar el cortometraje. Nos sitúa en un espacio, nos da información de éste. Vemos montañas detrás, un puente y poca vegetación, se escuchan sonido ambiental, pájaros.
La diégesis de esta historia, el universo ficticio que la engloba y sostiene, es en un pueblo chico “Rey Muerto”, al parecer del norte de Argentina, frontera de Chile. Es un pueblo donde todos se conocen y la mujer como pertenencia del hombre es una creencia común en la mayoría de los habitantes amigos de Cabeza. No tenemos datos del año exacto, pero advertimos que no poseen muchos medios tecnológicos, miran Televisión de los 90` en televisores propios de esa época.
“Personajes marginales, espacios marginales” afirma Triquel: es por ello por lo que la directora logra una perfecta verosimilitud en cuanto a la adecuación espacio, personajes. Los personajes se comportan, hablan, accionan, adecuados a su tiempo y espacio.
Con respecto al espacio, hace un perfecto manejo del campo, fuera de campo. En la escena que Cabeza patea al hombre que atropelló, no vemos al hombre siendo golpeado. Sólo vemos el rostro de Cabeza, con gestos de agresión. El sonido de los golpes también nos hace creer que lo está pateando.
En la escena que Cabeza mira la TV se da la alteridad espacial por contigüidad, ya que relaciona dos espacios contiguos, el plano que se ve la televisión y otro el plano que Cabeza mira la TV. Hay un campo-contracampo.
La banda sonora, música diegética cuando Cabeza se alcoholiza y extradiegética cuando continúa en la siguiente escena, también nos sitúa en el espacio. Es música popular que nos brinda información de los personajes, del contexto sociocultural y del espacio físico.
El tiempo sucede lineal, aunque hay escenas que parecen proceder de otros momentos; por ejemplo, cuando atropella y patea al ciclista. Hay un flashback muy claro, la escena que Cabeza irrumpe en su casa, encuentra a su mujer con su enamorado y golpea a los dos.
El título “Rey Muerto”, homónimo del pueblo en la diégesis de este cortometraje, es una alegoría del antagonista. Al principio podemos ver a Cabeza como un rey autoritario, sin escrúpulos y muy violento y luego lo vemos gritar de dolor, caer, sucumbir. Juana, la protagonista, finalmente consigue salir del “Rey Muerto”.

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